Oslo

La capital de Noruega no es una ciudad que tenga una gran reclamo del turista internacional. Suele quedar en segundo plano por detrás de ciudades como Bergen o Trondheim, y sobre todo, a la sombra de los fiordos, uno de los mayores atractivos de los que presume este país. Por eso, al final Oslo sirve como parada para conectar un vuelo con alguno de estos otros destinos.

Sin embargo, cuenta con algunos atractivos para estar entretenido un par de días. Arquitectura moderna, gastronomía de vanguardia, museos vikingos y mucha naturaleza para disfrutar, si el tiempo lo permite.

La Ópera de Oslo

Ópera, Oslo
El edificio de la Ópera de Oslo

Quizás sea el edificio más emblemático de la ciudad. Está construido al lado del puerto, emergiendo del agua como si de un iceberg se tratase. Su interior es de madera y las paredes que dan al exterior están casi todas acristaladas, que permiten ver el interior desde fuera, dejando entrar la luz casi por completo. Además, puedes subir hasta el tejado por las rampas que lo rodean y obtener una buena panorámica de la ciudad y del fiordo.

Interior de la Ópera de Oslo

La península de los Museos

Es una zona apartada del centro de la ciudad, ubicada en Bygdøy, una península de fácil acceso en coche, en el autobús número 30 o en ferry desde el Akker Brygge. La zona está rodeada de preciosas playas y parques, que con el buen tiempo se llenan de gente. Las playas de Huk y Paradisbutka son las más conocidas. Yo estuve en esta última, a la que se accede atravesando un bosque dando un agradable paseo, donde encontrarás gente corriendo o con la bici. Tienes distintas calas donde poder bañarte y tomar el sol. Aunque no esperes arena fina como las playas españolas, la ventaja es que tienes algo de hierba natural.

Playa de Paradisbutka

El Museo Folklórico o del pueblo noruego «Norsk Folkemuseum«, es de los que merece la pena visitar. Consiste en un recorrido al aire libre pasando por todas las regiones de Noruega. Verás hasta 155 casas típicas de cada zona del país, con sus granjas, barcos, su mobiliario y utensilios, además de varias iglesias. Y podrás conocer de primera mano cómo vivían los autóctonos, gracias a los jóvenes actores que interpretan su papel a la perfección. Incluso hacen pases a diferentes horas para ver los bailes típicos, la artesanía, etc. Me gustó mucho el hecho de poder entrar en las casas y ver cómo era la vida de la época. La zona de casas con jardín en el tejado me pareció de lo más curioso.

Sin duda, uno de los principales reclamos es la impresionante iglesia de madera de Gol, que data del año 1.200 dc, muy parecida a la que ya había visto anteriormente en Bergen (Iglesia de Fantoft), pero en ésta sí puedes entrar y admirar el interior de madera y sus grabados.

Al final del recorrido llegas a una zona de casas medievales. Poco a poco vas avanzando en el tiempo y te das cuenta de cómo han evolucionado las viviendas, por dentro y por fuera, así como su estilo de vida. También verás un par de tiendas y hasta una gasolinera.

Museo de los Barcos Vikingos

En el Vikingskipshuset puedes admirar en vivo los barcos vikingos mejor conservados del mundo. El barco de Gokstad es el barco más grande y robusto, con 24 metros de eslora, construido con tablas de roble y con espacio para 32 remeros en 110 metros cuadrados. El barco de Oseberg es más pequeño y más frágil, por lo que se usaba sólo para trayectos cortos por la costa.

Además, también están expuestos otros veleros más pequeños, un carro, un trineo y numerosos objetos que se hallaron junto con los barcos. La entrada cuesta unos 10 eur aprox.

El Centro de Oslo

Partimos desde la plaza de la Estación Central donde se encuentra el famoso Tigre, una estatua de bronce de 4 metros, uno de los símbolos de la ciudad.

El Tigre de Oslo

Continuamos por la Karl Johanes Gate, la calle principal que llega hasta el Palacio Real. Es un paseo de unos 30 minutos en el que verás cantidad de tiendas, restaurantes, parques y algunos de los edificios históricos de la ciudad, como el Teatro Nacional, la Catedral y el Parlamento.

El Palacio Real

Si desandas un poco el camino, te encuentras con un cruce de calles para girar a la derecha en dirección al muelle. Allí verás el Ayuntamiento y el edificio donde se entrega el Nobel de la Paz, el único que se celebra fuera de Suecia.

Premio Nobel de la Paz, en obras

El Aker Brygge

Es una de las zonas más lujosas de Oslo. Aquí se encuentran los mejores restaurantes y algunos de los edificios de arquitectura vanguardista que acogen a empresas como Google. Recomiendo dar un paseo hasta el muelle, donde verás en verano a los locales bañándose en el fiordo a cualquier hora, incluso a las 10 de la noche (teniendo en cuenta que anochece casi a las 12). Pasarás al lado del Museo de Astrup Fearny, donde se exponen colecciones privadas, y por varios canales con yates, restaurantes y bares de moda. Olivia y Jaime Oliver son de los más demandados.

El Muelle del Akker Brygge
Canales del Akker Brygge

La Fortaleza Akershus

Enfrente del Aker Brygge se alza la imponente fortaleza que sirvió como defensa de la ciudad en otra época. Está ubicada en un alto desde donde vigilaban todo el fiordo y donde ahora se encuentran el Museo Noruego de la Defensa y de la Resistencia.

Y para terminar el paseo, puedes volver a la Ópera de Oslo y contemplarla de noche.

Cómo llegar a Oslo desde el aeropuerto

El aeropuerto de Oslo-Gardemoen se encuentra a 48 km de la ciudad, pero tiene muy buenas conexiones, en tren, en autobús, taxi o alquilando un coche. La opción más rápida y cómoda es el tren, en el que además tienes enchufes para cargar el móvil o el portátil. Por un lado está el Airport Express Train que cuesta unos 10 eur aprox, tarda 20 minutos en llegar al centro y pasa cada 10 minutos. Así que si vas con prisa es una buena alternativa. El tren normal cuesta lo mismo (105 coronas) y tarda 23 minutos. Circula por las líneas R10, R11 y L12. La diferencia es que pasa con una frecuencia de 20 minutos y hace una parada. Puedes pagar ambos con tarjeta en las máquinas del aeropuerto, con la App de Flytoget o incluso si le preguntas a algún empleado de los que están por allí deambulando para dar información, te cobran el ticket con su tpv.

El autobús Fybussen, lo verás en todos los grandes aeropuertos noruegos, pasa cada media hora y tarda unos 45 minutos. Cuesta 189 coronas, más caro que el tren. Así que creo que está claro cuál es la opción más recomendada.

Para moverte por el centro puedes ir andando o tomar el autobús. El ticket lo tienes que sacar en las máquinas habilitadas en algunas paradas o en la App https://ruter.no/en/buying-tickets/mobile-ticket-app/ Tienes billetes de 24 horas (108 coronas) y de 7 días (285 coronas).

La Oslo Pass es una tarjeta que te permite el acceso a todos los museos además del transporte público. Tienes de 1, 2, o 3 días, pero tienes que valorar si vas a entrar en muchos museos o no, porque sino es así, no merece la pena, ya que el precio para el de 24 horas es de casi 50 euros.

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